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Día de la Paz

Resolver los conflictos sin pegarse, compartir los juguetes, dar su opinión sin avergonzarse… Todos los padres queremos que nuestros hijos sepan convivir en paz y sin injusticias.

En nuestra escuela hemos celebrado el Día de la Paz, dedicado a conmemorar y fortalecer los ideales de paz. Por ello, hemos realizado la dramatización de un cuento («Matías y el muñeco de nieve»). A los niños les ha encantado ver como Matías aprendía el valor de la amistad y mediante la cooperación de los animalitos conseguían dar vida a un muñeco de nieve.

La paz es una palabra de tres letras cuyo significado engloba un mundo entero. Según Naciones Unidas educar en la cultura de la paz se centra en una serie de «valores, actitudes y comportamientos que rechazan la violencia y previenen los conflictos, tratando de atacar sus causas para solucionar los problemas mediante el diálogo y la negociación entre las personas, los grupos y las naciones». La cultura de la paz permite a los hombres resolver los conflictos a través del diálogo, la mutua comprensión y la valoración de la diversidad. Esa paz se construye, se aprende y se enseña.

Solamente con una educación desde la primera etapa de la infancia conseguiremos fomentar la paz en los niños.
El niño se habituará a estos valores, tanto en el hogar como en la escuela, que condicionará su actuación en el futuro y que durará durante toda su vida.

¿Cómo educamos los valores de la paz?
1. Dando ejemplo: Si nosotros mismos nos dejamos llevar por el enfado, y no podemos controlar nuestras reacciones, ¿cuál es el mensaje que reciben nuestros pequeños? Que los problemas se solucionan gritando y golpeando. Los niños aprenden mucho más de las actitudes y ejemplos de sus referentes de apego que de las palabras y consejos. Si nos equivocamos pedimos disculpas, de este modo enseñamos que de los errores se aprende y que se debe pedir perdón.

2. Damos mucho amor y mimos: Para los niños una necesidad tan importante como comer o dormir.

3. Desarrollemos la empatía: comprender lo que realmente significa herir a otra persona. Si en algún momento golpea o tiene una reacción exagerada con otro amigo, lo importante no es hacer que se disculpe inmediatamente, ya que puede realizarlo de forma mecánica sin apenas sentir arrepentimiento. Le preguntamos cómo cree que se siente la otra persona, así podrá ser consciente del dolor que ha provocado y lo que significa herir física o verbalmente a los demás.

4. Prestar atención: Nunca debemos aislar a un niño o adolescente que presenta actitudes agresivas o violentas. Si queremos encontrar una solución nunca debemos darle la espalda. Los niños que suelen presentar un mal comportamiento son los que necesitan más atención y diálogo por parte de sus padres y figuras de apego.

5. Fomentar el cuidado del Medio Ambiente: no sólo la paz se centra en la no violencia tanto verbal como física a otra persona. Cuidar de su planeta y de los animales garantiza valores como la cooperación, el respeto y la responsabilidad por hacer del mundo un sitio mejor.

Y no olvidemos que “La paz comienza con una sonrisa” (Teresa de Calcuta).

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